Regresaron a la Argentina tan sólo dos semanas después de su última visita. Es que a Luisana Lopilato le quedaban asuntos pendientes, y Michael Bublé había estado solo unos días compartiendo el tiempo con la familia de su flamante esposa.
No bien pusieron un pie en el país su agenda ya estaba cargada de compromisos. El primero de ellos, la presentación de la temporada primavera-verano de Jorge Ibáñez, uno de los diseñadores favoritos de la actriz.
La alegría que destilaban los tortolitos por visitar el país se vio empañada, tal vez, por un rumor que estalló en los sitios de chimentos en las últimas horas: "Luisana Lopilato está embarazada", juraban algunos titulares. Sin embargo, "Lulopilato", como se hace llamar en Twitter, no tardó en responder a través de la red social en la que pronto celebrará el millón de seguidores: "¡No estoy embarazada! Me fui hacer un chequeo ya que viajo tanto. El día que esté embarazada lo van a saber de lo feliz q voy a estar", aseguró.
Fue Michael Bublé el que se animó a hablar de hijos. En diálogo con hola.com.ar, durante el desfile de Ibáñez -"el primer desfile de moda al que voy en mi vida", según confió a este sitio- se refirió a lo feliz que está con su esposa y cómo de a poco va aprendiendo el idioma: "Aprendí rápido a decir lo correcto, 'perdón', 'es mi culpa', entonces funcionamos bien. Me gusta mucho este país y su gente. Es mi casa. Es mi familia. Y algún día mis hijos serán obviamente argentinos y canadienses".
El cantante, que no tuvo ningún reparo en contestar las preguntas de la prensa, se mostró realmente contento en la tierra de su esposa y aseguró a este medio que ya se prepara para traer su gira acá, en el 2012.
Luisana, por su parte, adelantó cómo será el festejo por el millón de seguidores en Twitter número que hoy está a punto de conseguir: ya superó los 999.000. "El 20 de septiembre nos reuniremos y repartiré algunas fotos autografiadas. Estoy muy contenta, mis seguidores me alientan mucho en mi carrera", dijo con una gran sonrisa.
Al término del desfile la pareja disfrutó de una cena a solas, en un restaurante de Puerto Madero. Luisana había hecho la reserva para sorprender a su marido con el plato típico nacional: carne asada bien argentina. Allí llegaron pasadas las 9 de la noche y disfrutaron de una cálida noche, con la luna llena en el horizonte. Aunque no hasta muy tarde. Es que esta mañana ambos debían despertarse muy temprano: Luisana debía hacerse los análisis de sangre que tanto dieron que hablar.
Vía: Hola
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